Hoy le cedo la pluma y el papel a uno de mis mejores amigos El Payés. Nos unio el colegio, seguimos juntos un año mas en derecho con diferentes salidas para ambos, para el un bufete de derecho laboral, para mi la salida principal. Vivimos tres años juntos en Salamanca. Y ahora lejos seguimos cerca. Estuvo el finde pasado y le atraque a mano armada para que escribiera estas lineas. COn tods ustedes: El Payes.
Santi
P.D: Molti, es de Moltisanti gracias a uno de los personajes de Los Soprano y a la imaginacion del Tobal.
En Nueva York Con el Molti
Y después de más o menos 11 horas de viaje en autobús me planto en Nueva York. Fui en un viaje organizado pero tenía claro que yo iba a pasar bastante del planning e iba a llamar a mi amigo Santi ¨el Molti¨, para que él me hiciera de guía. Tenía muy buenas razones. Hemos estado en muchos sitios juntos como Florencia –por decir uno al azar–… o hasta viviendo bajo el mismo techo en Salamanca, así que ¿por qué no ampliar la lista con N York? Además, sabía que con lo que le gusta a él organizar viajes me iba a evitar los sitios que no vale la pena ver, y que iba a disfrutar como yo, o más, explicándome todas las movidas. También, ¿cómo no?, quería conocer su barrio, su universidad y el famoso bar ese donde ve todos los partidos de futbol de la Liga Española y de la que haga falta. Y ya, por último, en el hotel me había tocado dormir en un cuarto con dos habitaciones con tres tíos que no conocía de nada, por lo que decidí poner a salvo mi retaguardia e irme a dormir a casa del Santi, o “la Molticasa”.
¿Qué decir de Nueva York? De todas las ciudades en las que he estado –tampoco soy Willy Fogg, pero sí que me he movido por ahí–, desde luego ésta es la ciudad que con mayor fuerza te despierta un sentimiento amor-odio. Estás en la gran manzana y alucinas con lo que ves, tantas luces, tantas tiendas a lo grande, tanta gente, tanto hispanoparlante, tantas limusinas, tantos helicópteros, tantos rascacielos, tanto cartel de Batman, tantos nombres que sabías que existían pero qué por fin pisas, tantos coches gigantes, tanto taxista quemando el acelerador a trompicones, tantos recuerdos de Friends y de los Soprano, tantísimas banderas de EEUU, pero muchas en serio (probablemente más que chinos en China)… Pero, por otro lado, están las ratas en el metro (no las vi pero creo que Santi se ha hecho amigo de una porque cada día cogen la misma línea a la misma hora), el humo saliendo de todas las alcantarillas, la basura y la mierda por todos los rincones, el mal olor constante…
Bueno la experiencia desde luego que valió la pena y seguro que volveré a esa gran ciudad. Y ahora no puedo dejar de aprovechar este tercer y último párrafo del que dispongo para saludar a todos los lectores de este blog que poco a poco se va haciendo famoso y agradecer al Molti por su calurosa acogida en la que ya es su ciudad y en su hogar, y por la paciencia al llevarme a los mismos sitios a que lleva a todo el mundo cuando le visita, así como por aguantar las búsquedas de artículos varios por las mil tiendas del Soho y de China Town. Santi eres un crack. Cuídate y espero que nos veamos pronto!

Joer que paaaar!!!!!!!!!!
A ver si os animais y nos mandais fotos que os veo muy guapos.
Payo: a esto se le llama intrusismo profesional!!!! Menuda crónica te has calzao, hermano, jejejejejeje.
Besos enormes pa los dos!!!!!!!!